Publicidad y privacidad: anuncios personalizados en la era de los datos

En la era digital, lo verdaderamente valioso no es el oro, sino los datos. Desde el nombre o email, hasta el comportamiento de compra o las búsquedas realizadas, los datos de los usuarios son el bien más preciado para crear anuncios personalizados.

Gracias a ellos, los anunciantes y las marcas saben qué, cuándo y dónde mostrar una publicidad, consiguiendo así que los impactos realizados sean óptimos.

Pero… ¿qué pasa cuando cedemos nuestros datos personales al realizar una compra o cuando permitimos a las webs y apps que rastreen durante nuestra navegación?

Estos datos son almacenados y utilizados para crear los conocidos ‘anuncios personalizados’. Su almacenamiento y gestión puede llegar a ser bastante complicada y aquí es donde entra en juego el tema de la privacidad, ¿hasta dónde es legal que se utilicen los datos de los usuarios para impactarlos con una determinada publicidad? Debido a esta delgada línea que divide la publicidad de la privacidad, las legislaciones al respeto están en continuo cambio.

Uno de los más recientes, ha sido el relacionado con la aceptación o rechazo de las conocidas cookies, por ello en los últimos meses vemos como todas las webs por las que navegamos incorporan un nuevo botón con la opción de rechazarlas.

Además, cada vez es más común escuchar hablar de conceptos como privacidad digital o huella digital, pero ¿qué significan realmente?

La privacidad digital es el derecho de los usuarios a proteger su información personal en Internet y decidir qué información pueden ver los demás.

Por su parte la huella digital, es el rastro de datos que genera una persona cuando utiliza Internet y que describen el comportamiento de un usuario.

Todo ello lleva a un punto en común, lo valiosos que pueden llegar a ser los datos de quien navega por Internet y como, cada vez, los usuarios son más reticentes a facilitar información.

Sin embargo, la mayoría afirma que prefiere ser impactado por una publicidad personalizada, que le muestre contenido y productos que realmente le interesan.

Las marcas y anunciantes se enfrentan a un nuevo reto que, cada vez se muestra más complicado, continuar ofreciendo contenidos personalizados pero respetando la privacidad digital. ¿Cómo se consigue?

  • Reforzando la automatización, que permita mostrar anuncios relevantes con datos menos granulares.
  • Invirtiendo en nuevas tecnologías que respeten la privacidad de los usuarios, sin perder la oportunidad de crear audiencias personalizadas.
  • Otro de los puntos clave para ganarse la confianza del consumidor es la transparencia a la hora de mostrar cómo se recopilan y utilizan los datos de los usuarios.
  • Permitir a los usuarios modificar o eliminar los datos que ya no consideren relevantes o que no quieran compartir, así mejorará también la experiencia de cliente.

Tener en cuenta estos detalles a la hora de realizar una campaña de marketing digital, puede ser de mucha ayuda para encontrar ese equilibro entre publicidad personalizada y privacidad, que cada vez más consumidores demandan.