Sin duda el Covid-19 ha marcado un antes y un después en nuestras vidas, pero también en las de las empresas. Algunos sectores han sufrido las peores pérdidas de sus últimos años, mientras que otros, como el sector del videojuego, se han visto más enriquecidos que nunca. En concreto, tras la pandemia, el gasto llegó a crecer hasta un 75%.
Por lo tanto, el actual auge de los videojuegos está haciendo que las marcas los tengan en mente a la hora de pensar en grandes opciones para hacer publicidad del producto o servicio que ofrecen.
Antes de introducirnos de lleno en el término Publicidad in-game debemos diferenciarlo de Advergaming otro concepto que, por la similitud de las palabras, podría hacer que ambos se confundieran entre sí. El Advergaming se produce cuando una marca crea un videojuego donde está presente y donde se busca promocionar su propio producto o servicio. Mientras tanto, como ya veremos de manera más detallada en este artículo, la publicidad in-game consiste en introducir la publicidad dentro de un videojuego como parte del decorado o escenario, de una forma menos invasiva que el Advergaming ya que se introduce de una manera más natural como parte del espacio de juego.
Los videojuegos son un espacio excepcional para ser fusionados con las marcas. Cada día millones de usuarios destinan gran parte de su tiempo en envolverse de nuevas experiencias dentro de estos universos digitales y este tipo de publicidad permite que interactúen con la marca, facilitando así el recuerdo y posicionando a la marca dentro de sus propias mentes. A este posicionamiento en la mente del consumidor se le acuña el término Top of Mind, que ya hemos mencionado en algunos artículos como: “Metaverso, un mundo digital lleno de oportunidades para las marcas deportivas”
La publicidad in-game se puede dividir en dos tipos según el protagonismo que la marca quiera que adquieran su productos o servicios dentro del videojuego. Puede ser estática o dinámica. En el primer caso, al ser parte del proceso de programación inicial no se puede modificar ni evaluar a través de ningún análisis. En este tipo también encontramos dos subtipos: publicidad de posicionamiento, donde el producto aparece en un segundo plano; o publicidad de integración, donde el producto cobra protagonismo y se convierte en parte de la narración.
La publicidad dinámica, en cambio, puede ser monitorizada durante toda la campaña y ser analizada en profundidad. Además, a diferencia de la estática, nos permite llevar a cabo cambios en cualquier momento. Este tipo de publicidad nace cuando las consolas comenzaron a permitir jugar a través de una conexión a Internet.
Podemos encontrar dentro de esta tipología cuatro opciones de elaboración de publicidad dinámica:
- Las Interstitial ads, anuncios interactivos que se encuentran a lo largo de toda la pantalla y que aparecen cuando el jugador finaliza una prueba o la pausa.
- Los Native banners, es un tipo de publicidad nativa cuyos impactos publicitarios se integran con el contenido para no interrumpir al usuario.
- Contextual ads, que se introducen cuando lo pide el contexto, es decir, cuando está relacionado con la situación que se está viviendo actualmente en el juego.
- Y por último Playable Ads, vídeos donde el usuario puede interactuar, y que puede servir, o bien, mientras se carga el contenido del juego o como una muestra o teaser de otro videojuego.
Por lo tanto, como hemos ido viendo a lo largo del artículo, no cabe duda de que los videojuegos cuentan con un amplio abanico de posibilidades publicitarias. Opciones que se caracterizan por la clara efectividad de sus impactos y de las que debemos saber cómo sacar el máximo partido.