El universo de la publicidad ha experimentado una metamorfosis completa en los últimos años. En el pasado, las empresas dependían en su totalidad de los medios tradicionales para establecer su presencia y fortalecer su reconocimiento. Sin embargo, en la actualidad, el escenario se ha diversificado considerablemente, abriendo un abanico de oportunidades, incluyendo, por supuesto, el vasto mundo de la publicidad digital.
Estamos inmersos en una nueva era en la que Internet nos brinda la oportunidad de que las marcas se conecten con sus clientes de una manera nunca antes vista. Esto se debe en gran parte a una de sus ventajas más notables: la capacidad de segmentación, lo que permite llegar de manera precisa a segmentos específicos de la sociedad interesados en productos o servicios particulares.
No obstante, estas puertas que Internet nos abre también nos exponen a diversos riesgos, lo que hace que la regulación de la publicidad digital sea absolutamente esencial.
La organización Autocontrol enfatiza que todas las comunicaciones comerciales difundidas en medios digitales deben cumplir con las regulaciones legales y, en algunos casos, con códigos éticos específicos.
Además, la publicidad en medios digitales está sujeta a la normativa general publicitaria, como la Ley General de Publicidad, la Ley de Competencia Desleal y la Ley de Defensa de los Consumidores y Usuarios. Estas comunicaciones comerciales también deben ajustarse a las normativas aplicables según el tipo de producto o servicio que promocionen, teniendo en cuenta las regulaciones específicas de sus respectivos sectores. Algunos ejemplos de publicidad digital son:
- Los banners y anuncios Display son anuncios muy visuales que aparecen en sitios web, a menudo en la parte superior, lateral o inferior de una página. Pueden incluir imágenes, texto y enlaces a sitios web o páginas de destino.
- Los anuncios que aparecen en plataformas de redes sociales como Facebook, Instagram, Twitter, LinkedIn, y otras, pueden incluir anuncios de texto, imágenes, videos promocionados y más.
- La publicidad en buscadores (SEM) aparece en los resultados de búsqueda de motores como Google, generalmente en la parte superior o en la parte inferior de la página de resultados. Los anunciantes pujan por palabras clave relevantes para que sus anuncios aparezcan cuando los usuarios buscan términos específicos.
- Publicidad en Video (YouTube Ads): Anuncios que se reproducen antes, durante o después de los videos en la plataforma de YouTube. Pueden ser anuncios de video cortos o largos.
- Los anuncios que se integran de manera natural en el contenido de un sitio web o aplicación se llama publicidad nativa, de modo que parecen parte del contenido en lugar de anuncios tradicionales. Por ejemplo, anuncios en feeds de noticias o historias de redes sociales.
- El envío de mensajes de correo electrónico promocionales a una lista de suscriptores. Estos correos electrónicos pueden incluir ofertas especiales, noticias de productos o actualizaciones.
- La publicidad programática utiliza algoritmos y datos para automatizar la compra y colocación de anuncios en tiempo real. Se utiliza comúnmente en anuncios display y en video.
- Los anuncios que se muestran dentro de aplicaciones móviles (In-App Ads) pueden ser banners, anuncios de video, anuncios intersticiales (a pantalla completa) o anuncios nativos.
- También encontramos la publicidad en mensajes de texto (SMS Marketing), aquella que se encarga de enviar mensajes de texto promocionales a los teléfonos móviles de los usuarios que han dado su consentimiento previo para recibirlos.
- Anuncios patrocinados que se insertan en podcasts. Estos pueden ser anuncios de audio antes, durante o después del contenido del podcast.
- Publicidad en videojuegos (In-Game Advertising): aquellos anuncios que aparecen dentro de videojuegos, ya sea como anuncios visuales en el juego o como parte de la jugabilidad.
- No olvidemos los anuncios de audio que se reproducen entre canciones en servicios de streaming de música como Spotify.
En cuanto al envío de estas comunicaciones comerciales, es esencial que el usuario las haya solicitado o autorizado previamente. Solo en este caso, la empresa podrá enviar publicidad sobre sus productos o servicios. Además, se debe ofrecer la posibilidad de que los usuarios se den de baja de estas comunicaciones de manera sencilla. Estas reglas también se aplican al envío de mensajes de texto (SMS) a través de teléfonos móviles.
Por lo tanto, como hemos destacado a lo largo de este artículo, resulta imperativo contar con una regulación efectiva de la publicidad digital. Esta regulación debe abarcar no solo los aspectos legales y comerciales, sino también los valores éticos que deben prevalecer en el entorno digital para asegurar un espacio en línea beneficioso y respetuoso para todos.