La publicidad en el mundo del deporte ha demostrado ser una de las industrias más importantes y poderosas en la actualidad. Desde el patrocinio hasta la presencia en entornos digitales, las marcas deportivas reconocen que la publicidad es imprescindible para alcanzar sus objetivos y obtener resultados óptimos.
Para comprender el panorama actual de la publicidad deportiva, es necesario retroceder en el tiempo y entender su evolución. En los años 20, la radio se posicionó como uno de los medios más influyentes y populares, y las marcas comenzaron a estar presentes en las retransmisiones deportivas de baloncesto, fútbol y béisbol. Con la llegada de la televisión en los años 50, se abrieron nuevas formas de expansión, como la colocación de pantallas en los estadios, el patrocinio y las inserciones publicitarias, prácticas que aún se utilizan en la actualidad.
Sin embargo, Internet ha transformado por completo el juego, ofreciendo mucho más que las técnicas publicitarias anteriores. Proporciona ventajas como el feedback inmediato, la viralización de contenido y la segmentación de públicos, al tiempo que aumenta el sentimiento de pertenencia a una comunidad. Además, ha surgido una nueva figura en el panorama publicitario: «el influencer«, que transmite confianza, frescura y naturalidad, evitando que sus seguidores perciban la publicidad como invasiva.
En la publicidad deportiva actual, el enfoque del mensaje ha pasado de ser racional a emocional. Antes de explorar las diversas posibilidades, es importante tener en cuenta a qué tipo de público se dirigen las acciones publicitarias de una marca deportiva. No se trata de un público general, sino de dos tipos muy diferentes: los consumidores y los aficionados. Los consumidores se guían por la relación entre el beneficio que obtienen del producto y su precio, mientras que los aficionados tienen una elección más emocional basada en su entusiasmo por un atleta o equipo, ya sea por identificación personal o por tradición familiar y amistades. Esto crea un vínculo muy fuerte entre ellos y la marca.
Una vez realizada esta distinción y evaluado a quién se dirigirá la marca, es necesario seleccionar las diversas posibilidades para transmitir el mensaje publicitario. Los tipos de publicidad en el deporte se pueden resumir en tres categorías, pero dentro de cada una de ellas existen infinitas opciones:
- Publicidad de eventos deportivos: Este tipo de publicidad busca aumentar la visibilidad de un evento deportivo específico y ayudar al público a recordar su existencia. Las marcas patrocinadoras también se benefician al obtener visibilidad a través del evento.
- Publicidad de productos deportivos: Las marcas patrocinadoras aspiran a que el público asocie los valores del evento con la marca. Un método muy utilizado en esta categoría es la inclusión de atletas en la publicidad, lo que refuerza aún más los valores compartidos entre el deportista y la marca.
- Publicidad de deportistas: Se utiliza para mejorar la imagen, reputación o visibilidad de un atleta o entidad deportiva.
Como hemos observado, el mundo de la publicidad deportiva se fundamenta en emociones y valores que debemos estimular para crear la imagen de marca deseada y convertirnos en una marca Top of Heart. Este término se utiliza para describir el afecto que los clientes sienten hacia una marca, un sentimiento que trasciende lo racional y genera lealtad y fidelidad.
Para lograr este objetivo, es crucial establecer una conexión emocional con el público objetivo. Debemos comprender sus pasiones, aspiraciones y valores asociados al deporte. Al hacerlo, podremos crear campañas publicitarias que resuenen profundamente con ellos y fortalezcan su vínculo con nuestra marca.