Ha llegado el momento de empezar a comunicar una nueva marca o producto y surge la pregunta: ¿es mejor apostar por una estrategia offline o por una online? La respuesta está clara: apostar por la integración de ambas es la clave para una experiencia de marca exitosa.
Ante la pregunta de por qué tipo de estrategia debe apostar una marca, no hay una respuesta correcta ya que depende de múltiples factores: el target, el objetivo final, el presupuesto… pero lo que sí es certero, es que, apostar por una estrategia integrada es el camino idóneo para conseguir una experiencia de marca exitosa.
Con la llegada de las redes sociales y el altavoz que suponen para comentar en tiempo real lo que sucede en cualquier parte del mundo, podemos ver como cada vez más campañas publicitarias que se desarrollan de manera offline tiene repercusión en el mundo online. Ejemplo reciente de ello es la polémica originada por una lona de la marca Dorsia, que la marca se vio obligada a retirar, después de una gran polémica generada en el entorno digital.
Este es solo un ejemplo de como la publicidad “tradicional” tiene su repercusión en los canales digitales, por lo que marcas y agencias, deben tener en cuenta ambos universos a la hora de elaborar sus estrategias de marketing.
Las estrategias integradas son aquellas que contemplan tanto los canales offline, como los medios online con los que cuenta una marca, abordando desde todas las perspectivas la comunicación de un nuevo producto o servicio. Sin embargo, debemos tener en cuenta la coherencia entre los mensajes que la marca transmite para que la experiencia de usuario sea la misma independientemente de la vía por la que llegue, es lo que se conoce como estrategia omnicanal.
¿Qué es una estrategia omnicanal?
Una estrategia omnicanal es la culminación de la integración de los canales online y offline, permitiendo ofrecer una experiencia uniforme al cliente independientemente del canal por el que llegue. Esto consigue que el proceso de compra sea mucho más fluido y genere una mayor confianza en el consumidor.
El primer paso para iniciar este tipo de estrategias es conocer perfectamente el comportamiento de compra del consumidor, incluyendo todas sus fases y analizando todos los posibles canales de acceso a la compra.
Debemos tener en cuenta también el mensaje que se transmite debe ser uniforme entre los canales, pero al mismo tiempo adaptado a ellos. De este modo, cuando un cliente llegue a nuestra marca, recibirá el mismo mensaje independientemente del canal por el que acceda.
Cabe destacar que una estrategia omnicanal no significa estar presente en todos los canales, sino que, los canales seleccionados para la estrategia publicitaria mantengan un mensaje común y estén directamente relacionados.
Está claro que el panorama del marketing está en constante evolución, pero si hay algo que debemos tener en cuenta a la hora de elaborar nuestras estrategias, sean online u offline, es mantener una coherencia en la forma y fondo de los mensajes que transmitimos.