Diferencia entre Inbound y Outbound Marketing

El Inbound Marketing y el Outbound Marketing a primera vista se pueden llegar a ver como contrarios. En un extremo podemos contemplar lo que vendría a ser la publicidad de toda la vida, caracterizada por la interrupción, el enfoque comercial, la unidireccionalidad… En cambio, en el otro extremo, se nos presenta el Inbound Marketing, más ameno, interactivo, digital, con el objetivo de entretener e incluso de aportar un beneficio al usuario a través de un contenido de valor. 

Pero aquí no se trata de elegir entre un marketing u otro, en lo que de verdad consiste es en combinar lo que mejor nos convenga de ambos extremos, porque debemos recordar que en marketing la unión hace la fuerza

Las principales diferencias las observamos en ámbitos como el de estrategia, medios, tráfico, inmediatez, claves, retorno y conversión

En el ámbito de medios digitales hay que destacar que el Inbound Marketing se posiciona de manera orgánica en los buscadores a través de técnicas y estrategias propias del SEO; mientras, el Outbound Marketing se centra en la publicidad pagada, a modo de display banners, anuncios en RRSS, anuncios en buscadores, publicidad con influencers, etc.

En términos económicos, el presupuesto de las campañas Outbound es bastante más costoso, es cierto que tienen más capacidad de impacto, pero no suele ir acompañado de ningún feedback que nos pueda enseñar más detalles sobre cómo ha sido recibido nuestro contenido por el público. 

En la siguiente tabla se muestra todo lo mencionado anteriormente de manera más esquemática:

A continuación mostramos las claves principales para poder crear un contenido atractivo para el usuario: 

  • Analizar al público objetivo: se debe tener claro a quién se quiere dirigir el mensaje y analizar en profundidad más allá de sus gustos, estudiando su conducta para poder saber cuales son sus aspiraciones y frustraciones.
  • Establecer maneras de llamar la atención de ese público: Un contenido que le pueda beneficiar y que le satisfaga sus necesidades. 
  • Encontrar qué es lo que le interesa: intentar personalizar al máximo el contenido para encajar perfectamente con el público al que nos dirigimos 
  • Despertar sus emociones: Sin duda el gran secreto para conectar con los usuarios es centrarse en el plano emocional para poder apelar a sus sentimientos y establecer un vínculo de lo más poderoso.

Estas claves se pueden sintetizar en dos metodologías muy comunes y efectivas a la hora de realizar estrategias de Inbound Marketing: 

  • Buyer Persona: son figuras ficticias que representan al público objetivo y a la que les preguntamos cuestiones de carácter demográfico, laboral, personal, aspiracional… Con el fin de entender y conocer sus necesidades y lanzar mensajes que les cautiven. 
  • Buyer ‘s Journey o Customer Journey Map: es un análisis del ciclo de compra desde la perspectiva del propio cliente. Nos ayuda a entender diversas cuestiones: cómo se siente, qué expectativas tiene o cuál es el concepto mental final de la marca. Las etapas que se evalúan son: Descubrimiento (Awareness), Consideración (Consideration), Compra (Purchase), Retención (Retention) y Recomendación (Advocacy). El objetivo es que el cliente pase de ser un extraño, que desconoce la existencia de la marca, a un fiel promotor. 

Porque por mucha era tecnológica en la que estemos, el boca a boca sigue y seguirá siendo una de las herramientas de marketing más poderosas. Y es que las marcas, influencers o entidades nunca podrán competir con la fiabilidad que nos transmiten las recomendaciones de las personas a las que más queremos: nuestra familia y amigos. 

Por lo tanto, como indicábamos líneas atrás, no se trata de excluir el Outbound, si no de lograr “inboundizar” los medios tradicionales y aportarles algunas de las características de las que hablábamos anteriormente como: interacción, contenido de valor o más personalización. Aportar pinceladas del marketing no intrusivo a estos medios para así lograr un resultado lo más óptimo posible. 

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