¿Sabías que la industria del entretenimiento es una de las más contaminantes?
Aunque parezca extraño, el sector del entretenimiento supera las emisiones de CO₂ de las industrias hotelera, aeroespacial o de la confección, según datos de Producers Guild of America (CREAF).
Al igual que en otros sectores, el de la industria cinematográfica y el entretenimiento está tomando conciencia y poniendo en marcha medidas para reducir la huella de carbono que su actividad genera. Es una iniciativa muy reciente y en fase de desarrollo, liderada por Creast, empresa tecnológica especializada en la consultoría medioambiental en el audiovisual y el entretenimiento.
Entre algunas de las iniciativas de esta consultora está, por ejemplo, la creación de un plan quinquenal para la reducción de la huella de carbono del Festival de San Sebastián, que se estima que en 2019 fue de 568,3 toneladas/día durante el periodo que duró el festival.
No solo los festivales son contaminantes, sino también el propio rodaje de las películas. Es por eso por lo que Creast ha colaborado con la Academia de Cine española para la creación del Sello Verde, que será otorgado a aquellas producciones que garanticen la implantación de prácticas sostenibles en su trabajo.
El Sello Verde se compone de un ciclo de tres fases: medición, reducción y compensación. La medición de las emisiones será posible gracias a la calculadora de CO2 desarrollada por Creast. Todas las emisiones que no se hayan podido reducir deberán ser compensadas por la empresa con acciones como la plantación de árboles o el favorecimiento del entorno local en el que se ruede el film.
Además, se incluye la figura del ecomanager en las producciones, que debe estimar el impacto medioambiental de las mismas, realizar una tarea de concienciación del equipo, y trazar un plan de sostenibilidad adecuado a la producción audiovisual. La productora española Moreno Films, que es pionera en aplicación de prácticas sostenibles, ya tiene su propio ecomanager.
El Sello Verde es la versión española del Albert inglés, del Green Production Guide americano o del Green Film Europeo. No obstante, nuestra versión está mejorada, pues no solo implica medición y buenas prácticas, sino también reducción de la huella de carbono. Otro de los puntos diferenciadores es el rigor que se exige en la presentación de evidencias y la mayor agilidad del procedimiento.
También en el ámbito de la publicidad se empiezan a ver cambios. Por ejemplo, la agencia creativa independiente El Ruso de Rocky, también de la mano de Creast, está implantando acciones para hacer sus producciones audiovisuales 100% sostenibles.
En el sector de los medios, que es el que más de cerca nos toca, también hay innovaciones sostenibles muy interesantes de la mano de algunos exclusivistas de exterior.
Para concluir, se puede decir que la reducción de la huella de carbono en la industria del cine y publicitaria aún está en una fase muy prematura y la transición a una industria verde va a requerir grandes esfuerzos, para que además sea una inversión para las empresas y no solo un coste. Desde Irismedia, ya hemos incorporado iniciativas en materia de sostenibilidad con propuestas para algunos clientes, y su presencia es cada vez mayor en nuestras estrategias de medios. Seguiremos al día de todas las novedades, no dejes de leernos para estarlo tú también.
María Estrada
International Account Executive