La premisa última del marketing es vender un producto y existen diferentes caminos para conseguirlo, entre ellos aplicar una estrategia de marketing relacional pero… ¿cómo se consigue la fidelización del cliente por esta vía? Aportando un toque más humano y generando el máximo valor.
Esta estrategia se basa en establecer, mantener y consolidar relaciones que nos ayuden a crear consumidores frecuentes y de ahí pasar a embajadores de marca. Estos vínculos nos ayudan a situar al cliente en el centro de nuestra comunicación atender sus necesidades de forma personalizada, aportando siempre un toque más humano a todas nuestras comunicaciones.
¿Cuáles son las diferencias entre el marketing tradicional y el relacional?
La diferencia más clara está dentro de los mensajes, mientras que el marketing tradicional envía comunicaciones masivas sin importar el público al que se está dirigiendo, la principal estrategia del marketing relacional se basa en ofrecer una comunicación personalizada que atienda a las diferentes necesidades de cada consumidor.
También se diferencian en los tiempos, el primero busca resultados a corto plazo, mientras que el segundo se basa en establecer una relación a largo plazo tanto con sus consumidores como con sus potenciales clientes.
¿Cómo de importante es el marketing relacional dentro de una estrategia de venta?
La respuesta a esta pregunta es tan sencilla como enumerar las diferentes ventajas que aporta seguir esta línea de comunicación:
- Nos ayuda a convertir a visitantes en clientes habituales
- Permite crear embajadores de marca, cuyas recomendaciones ayudarán a impactar a nuevos clientes.
- Genera una mayor confianza, ya que el cliente se siente escuchado y atendido.
- Se aumenta el ciclo de vida de un cliente, situándose como un comprador recurrente.
Dentro de el marketing relacional existen varias técnicas que podemos aplicar para fidelizar al cliente:
- El más sencillo, programas de fidelidad, con información y descuentos exclusivos para todos esos seguidores que ya hayan realizado alguna compra o que se hayan suscrito a la newsletter.
- Segmentación de campañas. De manera que nos aseguremos que los impactos realizados sean a un público realmente interesado.
- Contenido relevante y mensajes adaptados. La creación de contenido que aporte información o cuente algo relevante resulta más interesante para los seguidores de la marca. Además, estos mensajes deben ir completamente personalizados en función del usuario que lo vaya a recibir.
- Una buena atención al cliente es fundamental para mostrar cercanía, empatía y mantener una relación directa con el usuario.
- Aumentar la interacción en redes sociales. Las redes sociales son uno de los principales canales de comunicación, por ello la atención debe ser rápida, clara y directa.
En conclusión, el objetivo final del marketing relacional no es otro que conseguir una plena satisfacción de los consumidores con la marca, de manera que ellos mismos se conviertan en prescriptores que nos ayuden a llegar a nuevos potenciales clientes.